Si nada más aquí, en estas páginas,
dieras vueltas de bailarina improvisada.
Si no fueran tan lentas las máquinas
del telón mugriento de la madrugada.
Me desespera tener disponible todo
el universo cuando comienzo a escribir,
pero mi memoria necia encuentra el modo
y hace con tu cuerpo desnudo un souvenir.
Adónde va el amor cuando ya no va.
Adónde huyen los besos que no damos.
Cuál será la casilla que nos salvará.
A qué estamos jugando sin tocarnos.
Cada paso parece un salto de fe.
La impaciencia es un cielo en blanco.

