Como en la medicina y el amor,
los muertos enseñan a los vivos,
los inocentes salvan al pecador.
Intento escribir en hojas sueltas
algunas mentiras, palabras nuevas
contra el olvido y el malhumor.
Me la juego con cartas marcadas,
apuesto con un as bajo la manga
y a veces solamente pago por ver.
Reconozco el deseo y lo anticipo.
No creo en signos ni estereotipos.
Abandono las sospechas del ayer.
Hoy disfruto la vida sin rencores.
Hoy respiro el triunfo de las flores.

