Espresso

Estoy solo con mi conciencia,
lejos de tus muslos mortales.
No fueron celos o indiferencia:
solamente causas naturales.

A veces mis ojos se confunden
y ven en ti lo que antes parecías.
Pero yo no olvido tus desplantes,
tus malos modos, tus mentiras.

Deambulo entre el antes y el después.
Chapoteo sobre un río de café.
Tu aroma le pone alas a mis pies.

Juego con tus bragas mojadas,
mis manos parten tu espalda.
Tu piel me condena otra vez.