Como un lobo paciente con piel de oveja,
o el asesino que aguarda una oportunidad.
Otro poeta que ya no escribe ni se queja.
Un barco a la deriva buscando tempestad.
Sigo en guerra aunque finjo paz y serenidad.
Todavía me devoran los celos pero disimulo,
bien sé que eres libre y no me vas a esperar.
Por eso prefiero no enterarme de tus asuntos,
sabes qué tienes y cómo lo puedes disfrutar.
Soy una oveja que ya no se deja trasquilar,
así lleno de nudos, rabioso, aúllo en soledad.
Estoy varado en islas de deseo desechable,
encuentro tesoros cuando te quiero olvidar.
Maldita, sólo quiero tu cuerpo una vez más.